miércoles, 16 de octubre de 2013

Ceremonias de esas que también pasan...




Todavía con resaca de los últimos acontecimientos, quería retomar los post a medio escribir y otras ideas que me rondan siempre por la cabeza.
Y quería cambiar de tercio y dejar todo esto de muertes y cosas tristes, tanto, que llevo una semana planteándome si escribir esto o no. Pero la verdad es que es una cosa tan curiosa y surrealista y de esas que me pasan o pasan a mi alrededor, que tenía que contárosla. Total, si seguís leyendo es que un poquito os gustan.

Como la mayoría sabéis, para mi desgracia no soy nada creyente. Ni en dioses, ni Jesuses, ni en resurrecciones y demás. Pero mi tía, un poco, que tampoco demasiado... un poco sí. Y nos preguntó si no nos importaba que pidiese una misa por mi madre.
Me podría poner radical, ani Iglesia y todas esas cosas con las que se me llena la boca a veces, pero... así mismo creo, que el dolor y estas cosas, cada uno necesita liberarlas a su manera e ir colocándolas con toda la ayuda y todas las herramientas que uno encuentre a su paso. Y si a mi tía le hace sentir mejor... si le alivia un poquito la pena... no seré yo la que le niegue una misa.
Además me explicaba que se imaginaba; como de verdad haya otra vida y se reencuentre con mi abuela, ésta la mataba por no hacerle una misa a su hermana. Bien pensado... más vale prevenir, que mi abuela Nines gastaba mucho genio, las pocas veces que lo gastaba.

Pues bien, llega el día. Y llega la hora. 
Ahí estamos toda la familia. Casi casi toda! Incluso una pequeña representación de los de Toledo o los de Barcelona. Somos unos cuantos.
- Todos estos son familia de Abi? -preguntaba Nana anonadada...
 
Primero el cura nos dice que no era a en punto, que a y media... así que ahí nos vamos en peregrinación al bar más cercano a tomar una cocacola.
Pero cuando llegamos a las “y media”, en la iglesia hay otra familia. Y un pequeño cuarteto de cuerda, con soprano y tenor y todo. Y reparten un folleto anunciando el funeral de un tal Jose...
Mi tío entra a hablar con el cura y este le pide disculpas y le dice que se les olvidó apuntar la fecha!!! Imaginaros el disgusto de mi pobre tía!!!
Y para “arreglarlo” dice el cura que no pasa nada, que incluye a mi madre en esa misa y listo.
Así que ahí estamos. Familia Alonso infiltrada en el funeral de un buen hombre...

Empieza la misa y oye! Incluso va a quedar más bonita que una misa normal, porque tenemos al cuarteto y a los cantantes que no lo hacen nada nada mal.
Mi tía entre la pena, la situación y el bochorno... llora que te llora. Aguantando el tirón.
Y nosotros; mi hermana y yo. Haciendo acto de presencia...

La misa, pues bonita, imagino... reconozco que no presto mucha atención a lo que va contando el señor cura, por miedo a que diga algo que me indigne mogollón o que crea que indignaría a mi madre. Además tengo a Nana al lado. Es la primera vez que está en una ceremonia, comportándose, seria y confusa, tiene 5 años. Así que mientras el cura habla, ella me pregunta cosas.
-         Quién es el que está ahí arriba? (en el altar)
-         Es Jesús.
-         Ah. (pausa larga) Entonces es un chico?
Al rato mientras se entretiene con el folleto del funeral de Pepe, me pregunta;
-         Y esta señora con vestido y capas? (en el frontal del folleto hay una imagen de la Virgen)
-         Esta es la Virgen María y ese es Jesús pero cuando era un bebé.
-         Cinco!!! Nos hemos levantado ya cinco veces!!!
Está claro que la pobre no entiende muy bien qué hacemos ahí sentándonos y levantándonos, todos tan serios, mi tía llorando... ella lo vive con tranquilidad.
También le preguntó a Tisha qué hacía toda esa gente en la fila (hora de comulgar). Tisha me mira con cara de “socorro! Qué le digo!” y me la remite a mí... Esta pregunta es más difícil!
-         Van a que les den un trocito de pan. – le digo mientras pienso –que no me diga que también quiere pan!
 
Es en una de estas, cuando el cura detiene su oratoria para dejar pasa o a la música. Y es entonces cuando la familia de Alonsitos escuchamos confusos y desorientados, tachan!!!
El himno nacional.
No tardamos en reaccionar. Empiezan las miradas de asombro y duda y el descojono interno individual. Optamos por no mirarnos los unos a los otros, porque sino el ataque de risa es irremediable. Yo oía a mi primo Dani, ya con tos y todo de la risa. Mi prima Sonia tuvo que sentarse para que no se le notase. Y la cara de mis tíos... un poéma.
Además, y esto seguro que lo compartís el 97% de vosotras, escuchar el himno nacional supone irremediablemente que tu cabecita tararee por dentro eso de;
Franco, Franco que tiene el culo blanco, porque su mujer lo lava con Ariel!!!

Bueno, recuperamos la compostura. La seriedad. Esto va llegando a su fín.
Y yo puedo aguantar el tirón. Abstraerme de lo que está pasando. Obviar lo que está pasando para que no se me agarre la pena al corazón y no llorar. Llorar en público me da vergüenza. Puedo hacer nudo y nudo y nudo de garganta y tragármelo como una campeona sin que a penas se me note. Y puedo evitar las lágrimas e incluso el temblor de barbilla... Pero... ver llorar a los demás... escuchar a mi hermana un sollozo... ver a Tisha (ella, tan dura que quiere aparentar siempre) moquear como una niña... y la música. Música malvada! Ahí os querría haber visto yo sin soltar una gotita de pena.

Llega el momento en que un familiar de Pepe sube al púlpito a contar cosa del buen hombre. Por lo visto era cocinero y tenía una cadena de restaurantes y todo!

 Yo pienso que el que salgan a recordar a Pepe y no salgamos ninguno de nosotros a recordar a Mili... va a ser muy raro. Y pobre tía mía.
NO! no salí yo! Yo hago todo el ridi que haga falta por escrito, pero así en vivo y en directo no me subo yo a ningún lado.
Mi tío subió. Improvisó cuatro o cinco frases bonitas. Y algún que otro taco por la enfermedad que no se merecía...
Yo se lo agradecí mogollón. Fue bonito.
La familia de Pepe, estaba flipando...

Y así acabó el funeral.
Fue emotivo, sorprendente y... en fín. La conclusión final de la familia fue que este cúmulo de desastrosos acontecimientos eran obra de mi madre y que ahí estaría riéndose de todos nosotros. Merecido lo tenemos por hacerle misas... Mi mamá...



! Por tu culpa Be!
Buenas noches ssshhhhhhhh

4 comentarios:

Lala dijo...

Me encanta prima. Besos

Vann dijo...

Que conste que "remití" a Nana contigo por que yo podría haberle dicho algo mucho peor sobre comulgar...XD Y nop, sólo derrame unas lagrimillas por que la música era muy bonita :_)

Javier Rilova dijo...

Pues es una historia entre bonita y rara, casi fundamentalmente rara, el día que os pongáis a explicarle a tu sobrina el loco mundo de la religión va a ser de órdago.

pedrotic2.0 dijo...

Hola Alba:

Soy Pedro, de Jerez, me ha llegado este escrito tuyo a través de Bárbara y quiero decirte que me ha enternecido mucho....me ha encantado: momentos de risa y otros de emoción al tratar un tema que tanto toca vuestros afectos ...tienes dotes para la escritura Alba, te animo a seguir expresándote y comunicando a través de ella. Te mando un besazo preciosa, y deseo lo mejor en tu vida y en tu negocio. Te veré la próxima vez que visite Madrid....a no ser que decidas darte un saltito a la campiña jerezana, aquí sabes que - al igual que ha hecho tu hermana en varias ocasiones - serás bienvenida. Hasta pronto Alba, Pedro