martes, 2 de julio de 2013

"Demasiado tiempo libre"



Últimamente la vida se ha vuelto una locura. Una locura, la verdad, confusa, sin sentido y bastante poco feliz. Acabo de definir “locura” mismo?
Los días consisten en levantarse, ya cansada y sin ánimo, para correr de un lado a otro durante la mañana y parte del medio día. Comer, casi nunca tranquilamente y casi siempre mal, salir corriendo otra vez y estar a dos mil historias que me resultan completamente ajenas. Algunos días, los mejores, tengo trabajo en la peRRuquería y este se vuelve el mejor momento para desconectar; pensar solo en dejar guapo al perrín en cuestión y en que no lo pase mal. Ellos además me compensan con mimos y lametones (los animales son todo felicidad para mí...). Después a correr otra vez a casa. Nunca llego antes de las 9.30 por mucho que les prometa a mis tesoritos que volveré corriendo para dedicarles más tiempo. Y cuando llego, hay que limpiar, recoger, ordenar... todo con la cabeza llena de números que nunca cuadran. Y “tengo” que jugar un ratito. Odio los días en que lo siento como una obligación (a jugar me refiero). La ducha, la cena ( que casi nunca hago, no me voy a plantar esta medalla) y caer agotada en el sofá.
Mi vida... nada feliz.

El otro día alguien me hizo recordar otros tiempos, sin duda, muchísimo mejores.
Esos momentos de tiempo libre. Incluso esos momentos de “demasiado” tiempo libre.
Ahora, hoy, desde mis circunstancias se me hace casi imposible entender que el tiempo libre pueda ser nunca demasiado... así que aquí va una lista de cosas que yo hacía y cosa que haría con feliz tiempo libre...

  1. Organizarse! Si uno no se organiza bien, el tiempo libre se escapa sin remedio.
  2. Por supuesto, adecuar mi entorno. (esto a quedado como muy profesional, no? Parece que estoy hablando de un conejo y de los cacharritos que debe tener en su jaula...)      No, me refiero a que cuando tienes mucho tiempo libre, una cosa casi inevitable, es pasar mucho tiempo en casa. En casa y con tus cosas. Yo hecho infinitamente de menos mis rincones en “mi castillo”. Mi rincón delante del balcón, que ahora con el calorcito tenía abierto de par en par. Con mi guitarra en una esquina, mi ordenador, mis cojines, mis miles de papeles, libros e historias... Mi rincón en la despensa; con todos mis achiperres para pintar, reparar, atornillar... Mi rincón... o más bien mi momento de baño; mis pincitas para mantener mis cejas separadas, mis cremitas, mis lacas de uñas y poco más. Importante también tener todos los equipos preparados por lo que a una se le pueda pasar por la cabeza hacer o practicar. La cadena de música, tocadiscos incluido, el vídeo, mi VHS! Ese gran amigo con el que he pasado horas y horas y horas... las cosillas para hacer música, las de hacer ejercicio; las raquetas de ping pon, la canasta del pasillo, la comba y la esterilla...
  3. Mantener la casa limpia y ordenada cuando tienes tiempo libre, es placer, placer, placer. Pero entiendo que esto solo nos pasa a unos pocos obsesivos.
  4. Voy a incluir ya y brevemente el punto de cuidado y disfrute y placer infinito y felicidad plena... de cuidar a mis animalitos. Ya lo sabéis. Podía alargar este punto hacia el infinito y más allá.
  5. El tiempo libre es para las aficiones mayoritariamente. La mía, animales a parte, ha sido siempre el cine. Cine, cine, cine más cine por favor.... Ahora lo tengo completamente abandonado... apenas sabría reconocer por nombre y apellido a la mitad de los actores/actrices nuevos de los últimos cinco años. Reconozco que también me parecen menos apasionantes que todos los anteriores a este nuevo milenio... En mi tiempo libre devoraba y coleccionaba el Fotogramas y cualquier otra revista de cine. Por supuesto me he pasado desde... que tengo uso de razón, grabando y recopilando películas de todo género y época. Mi grandísima colección en VHS. Me gastaba casi toda la paga en comprar películas vírgenes y grabar, grabar y garbar. Conservo con orgullo gran parte de ellas. Pasaba horas interminables quitando los anuncios, montando las pegatinas y las portadas... Y horas en mi gran cuaderno, en el que llevaba la lista de las películas, su año, director, actores... Disfrutaba tanto!!!! Ahora no sería lo mismo... el DVD e Internet hacen que esto pierda toda su gracia. Es tan fácil conseguir casi todo... llamarme “agüela” pero antes... molaba más. (-esa lista de películas?)
  6. Ir al cine. La primera vez que fui al cine sola, fui a ver “Hola, estas sola”, jajajajaja!!!! No es una broma!!!! Reconozco que no me apasiona ir sola al cine. Me gusta mucho ver las reacciones de la persona con la que voy y poder compartir la experiencia después. Pero lo de ir solo es algo que hay que probar.
  7. Ir al teatro. La primera vez fui a ver “Aquellas colinas azules”. Os digo lo mismo que con ir al cine.
  8. Otra gran afición, nada original, es la música. Puede que no tenga mucho criterio... o no uno muy selectivo, porque me gusta casi de todo. Mi hermana me descubrió óperas preciosas que yo no me cortaba en cantar a pleno pulmón libreto en mano. También me descubrió a Los Piratas, a Serrat, a Carla Bruni, conciertos de clásica como el de chelo de Elgar... Las Bandas Sonoras tampoco fallan nunca, West Side Story, Rent, Los chicos del coro, Tomates verdes fritos, El paciente Inglés... qué maravillas!!!! Y si además de cantar, ahí en la intimidad de la soledad, tienes la guitarrita, el teclado o un par de baquetas para pegarle al aire... qué más se puede pedir!!! Bailar!!! Pocos me habréis visto bailar... me da mucha vergüenza hacerlo en público, pero os confieso que mi cocina fue una pista de baile increible...
  9. Últimamente, ya lo he comentado por ahí, esta ciudad se me ha vuelto grande, desagradable y hostíl... pero para ser justa... tendría que hablaros también de las maravillas que encierra. Siempre he pensado que a Madrid hay que conocerla para amarla. Y que hay que fabricarse un Madrid propio y personal si no quieres perderte y que te coma. Si sabes pasear por Madrid, encuentras calles encantadoras, paisajes sorprendentes, rincones fuentes y árboles preciosos a los que puedes poner tu nombre propio. Y lugares perfectos en los que refugiarse... Y la de ocio gratuito que ofrece? Miles de galerías de arte, auditorios o fundaciones, La fundación Juan March siempre tiene algo interesante que escuchar o ver...
  10. Y si de vez en cuando tienes oportunidad o dinerillo o ánimo o todo junto, puedes coger un tren y salir de “mi frontera M30”. Al campo, al bosque, a la nieve, a algún sitio con árboles y bichos, que no huela a humo y asfalto. A un pueblo de esos con caminos de cabras y gentes sabias sentadas a las puertas de sus casas... rozarse con un arbolito o subirse de pié a la roca más alta. Subir a mi montaña, aunque no sea muy alta. Subir cualquier montaña.  Perderse en un pinar y caminar entre chasquidos de ramas (desaconsejo hacerlo en pantalón corto, auch!), resbalarse con la hierba mojada... Dormir al raso y que te despierte la luz y la humedad fría de la mañana                                                       Voy a dejar aquí este punto, porque hace tanto tanto que no me siento en una piedra, que me estoy poniendo mala!
  11. El agua. Me encanta bañarme. En un río bien fresquito dejándome llevar por la corriente, en la piscina buceando y haciendo largos o sencillamente dejándome flotar. En el mar... ay! El mar... El mar, la playa, la eternidad me puedo pasar ahí bien remojándome y saltando olas o bien haciendo castillos, agujeros, montañas de barro de playa, volar cometas... Ahora que soy mayor necesito la excusa de ir con algún niño, porque si no... tomar el sol... vaya rollo.
  12. La jardinería... esa gran afición que TAN MAL se me da. Da igual, tarde o temprano conseguiré no ahogar a mis plantas y hortalizas y tendré mi pequeño huerto donde plantaré más fresas y tomatitos y sobrevivirán!!!.
  13. Leer. –Sssssh!!! Un momento!!! No os echéis todas encima!!! No voy a mentir!!!- Sí, leo poco. Muy poco. Me cuesta concentrarme y me pone nerviosa estar tan quieta... Peeeeero, pedirme que os recite!!! Venga, va!!! Decirme que os diga cómo se llama la familia de Cien Años de Soledad o debajo de dónde está Eloisa o cuántos círculos del infierno atravesó Dante y por quíen. De vez en cuando LEO. Y es curioso, porque cuando una tiene esa dificultad para hacerlo, seguramente debería probar con novela ligerita, cosas modernas y de moda para comentarlo luego... pero vaya... Así como estoy dispuesta a escuchar casi cualquier cosa o ver casi cualquier película, con la lectura soy muy selectiva y! Obsesiva. Como un libro me guste, me lo leo y releo hasta saberme la mitad de las frases. Y ya que leer me supone ese gran esfuerzo, me empeño por empaparme del mayor conocimiento cultural (de ese tontorrón que viene muy bien cuando juegas al Trivial) posible.
  14. Aunque “los que me conocen bien” como mi familia o algunos amigos dirían que soy más bien vaga y pasiva... Nada más lejos de la realidad. Dame un balón o una raqueta o un futbolin o cualquier cosa que hacer. Me encanta jugar! Podría jugar tiempos indefinidos! No recuerdo el día en que yo haya detenido un juego o una partida de algo, los demás os cansáis siempre primero...
  15. Otra cosa que me encantaba hacer en mi tiempo libre, también relacionado con la lectura.... es coleccionar libros y cuentos infantiles. Tengo unos cuantos bien seleccionados que sin duda me llevaría a “la isla desierta”. Buscarlos llena el tiempo libre de historias tiernas, sinceras, bonitas, ñoñas, divertidas. Y no es fácil encontrar cuentos buenos buenos! Las ilustraciones y la historia, todo tiene que empastar perfectamente. Ay! Cuánto dinero he gastado en cuentos y cuánto gastaría... mi pequeña colección... esa que les dejo a mis sobrinas pero sin quitarles el ojo de encima.
  16. El suelo. Ya... este es uno de esos puntos raros de Puntito. Para que os riáis un rato. El caso es que mi vida se ha visto relacionada siempre con animales y con niños (qué suerte tengo!), y algo que tienen en común es lo cerquita que están del suelo y la cantidad de tiempo que una pasa ahí, tirada, sentada, tumbada, haciendo volteretas, sentada en la arena, tumbada cara a cara, nariz con nariz, cazando bichos... Me gusta el suelo. Me hace sentir segura y me da la sensación de que todo es más natural desde esa posición. Recorrí cada centímetro de suelo del castillo. Todos, hasta los 13 metros de interminable pasillo. Mi colchón estuvo en el suelo durante unos diez años, y dormí en el suelo al lado de Cleo o de Tigger en verano. Dormí en el suelo o en la hierba un mes al año durante unos quince años de campamentos... Así que, sí, aquí en mi tiempo libre... añado sentarme en el suelo.
  17. Estudiar. Estudiar listas de cosas así por afición. Por puro conocimiento también para Trivial y Saber y Ganar. Estudiar País- Capital, o Estado- Capital, hacer mapas mudos, aprender las eras de la tierra, geología, cosas de literatura...
  18. Os habrá pasado, ese momento de tiempo libre en que abres un cajón para coger alguna cosa y acabas sentada vaciándolo por completo y disfrutando con los recuerdos de cada papelito, carta, llavero, trozo de tela, figurita del roscón de reyes... ups! Se pasó gran parte del tiempo libre!
  19. Colorear. Colorear que no pintar. Tengo un par de cuadernos de esos de pinta y colorea. Y una caja de ceras de colores y de vez en cuando, mientras veía la tele por ejemplo, me encantaba colorear. Dónde estarán mis pinturas ahora?
  20. Escribir. Escribo como loca y sin sentido desde que tengo uso de razón, o uso de las letras... Escribo muy mal, cojo el lápiz raro... y tengo millones de faltas de ortografía que además por mucho que consulte no consigo retener... pero me gusta mucho dedicarle tiempo a mis letras. A mis papelillos, a los amigos a los que apabullo con mi vida y versos, a mis rimas poco lucidas, a copiar escritos y frases de otros... a mi pensamiento le gusta plasmarse en papel. Luego lo leo y me da una vergüenza ajena tremenda, pero... os diré que escribir, me parece un ejercicio valientemente sincero. Que cuando uno escribe no se escuda en gestos y que como lo hace solo, aunque sea para alguien, la vergüenza y la prudencia se miden muchísimo menos. Escribir cartas, escribir diarios, escribir aquí!...

A lo tonto a lo tonto llevo casi dos semanas escribiendo este post. Así que lo voy a dejar aquí... un poco inacabado... se me ocurren muchos más puntos que añadir. Pero lo dejo aquí, para ver si esta vez, os animáis a comentar y compartir qué hacéis vosotras con vuestro tiempo libre.


Por tu culpa Be!
Buenas noches ssshhhhhhhh!

2 comentarios:

Javier Rilova dijo...

Desde hace unos días (2) estoy sin trabajo, las cosas son así, y es una pena porque me encantaba mi trabajo, y era muy bueno en ello, pero ahora tengo mucho tiempo libre, y después de un año como el que comentas el tiempo libre abruma un poco.
Ya te digo que solo llevo con este nuevo régimen de no hacer nada dos días, pero de momento me ahoga, tantas horas sin contenido.
Pero tu post me ha abierto los ojos, el tiempo libre es un regalo que debo aprovechar, así que mañana mismo cuaderno en mano me organizo la semana, y a ver si consigo escribir un post decente, retocar la web, organizar mis plantas aromaticas, mis cactus, que les tengo muertecitos, colgar ese espejo que lleva ahí un mes, y esos retoques para los que nunca tenía tiempo.

Y para ver a los amigos, que los he descuidado mucho, para preparar cenitas de verano, picnics en el retiro, merendolas y brunch.

Mañana mismo empiezo, por tu culpa puntito!!!!

Laureana dijo...

a mi me sigue costando mucho llenar mi tiempo libre...procuro trabajar tooodo lo que puedo y cuando no buscar compañía, casi siempre la encuentro y sino hay..acabo en casa y me mata! ya ni limpiar me llena, es más, ahora la limpieza está dejada muy de lado...pero tu post me anima mucho para buscar algo que me llene, ese es el problema, buscar algo que me llene...